El gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, manifestó la necesidad de establecer un diálogo directo con el Gobierno Nacional tras la asamblea extraordinaria de gobernadores.
El mandatario expresó su preocupación por el incremento del IVA al aguardiente, señalando que esta medida impacta negativamente a los departamentos productores.
Amaya argumentó que el aumento del impuesto reduce la capacidad adquisitiva de la mayoría de los colombianos, lo que se traduce en una disminución del consumo.
Según las proyecciones del departamento de Boyacá, esta medida, sumada al incremento del impuesto al consumo, representaría una reducción significativa en los ingresos departamentales en comparación con el año anterior.
El gobernador detalló que, mientras el año pasado se recaudaron 55.000 millones de pesos, para el presente año se estima un recaudo de 34.000 millones.
Ante esta situación, Amaya advirtió que será necesario realizar una reducción presupuestal de aproximadamente 13.000 millones de pesos en la asamblea departamental.
Finalmente, el mandatario destacó su papel como mediador en esta situación, tras haber gestionado una reunión con el ministro de hacienda, con el objetivo de discutir posibles modificaciones al decreto de emergencia y buscar soluciones que no afecten las rentas departamentales.



