El eco de la intimidación telefónica y los falsos panfletos intimidatorios solía perturbar la tranquilidad de los contratistas y consorcios que impulsan proyectos en el departamento de Casanare.
Bajo la fachada de pertenecer al autodenominado Comando Conjunto de Oriente de las FARC-EP, una red de delincuentes sembraba el temor para doblegar a sus víctimas y exigirles sumas millonarias a cambio de una supuesta «seguridad».
Sin embargo, el cerco sobre estos imitadores del terror se cerró en un operativo conjunto entre las tropas de la Décima Sexta Brigada, el Gaula Militar y la Fiscalía General de la Nación.
Las pesquisas de los investigadores permitieron seguir el rastro de una exigencia ilegal por 20 millones de pesos que tenía como blanco el sector productivo de la región.
En medio de las diligencias operativas, las autoridades lograron la captura en flagrancia de dos hombres, entre los que figura un ciudadano de nacionalidad venezolana.
Lejos de pertenecer a las estructuras armadas que invocaban para aterrorizar, los detenidos utilizaban tácticas de suplantación y recibos falsificados para simular cobros revolucionarios.
Durante la intervención, las fuerzas del Estado incautaron dos teléfonos móviles y propaganda alusiva al grupo armado ilegal, material clave que ahora nutre el proceso judicial para frenar este delito que golpea la economía local y la paz ciudadana.



