Un lamentable suceso sacudió a la comunidad de Aguazul (Casanare) en la tarde del lunes 28 de julio, tras el hallazgo del cuerpo sin vida de José Antonio Arciniegas Landaeta, un hombre de 68 años, oriundo del municipio de Paz de Ariporo.
El hecho se registró hacia las 2:00 p.m. en una vivienda ubicada en el barrio El Oriente, donde residía el adulto mayor. Según las primeras indagaciones, las autoridades no descartan que se trate de un caso de muerte por decisión propia, aunque los móviles están siendo objeto de investigación.
Arciniegas era conocido por sus oficios varios en el sector urbano de la llamada capital arrocera de Casanare, y se encontraba viviendo solo en el inmueble donde ocurrió el trágico desenlace.
Una vez recibido el reporte, unidades de Policía Judicial se desplazaron al lugar para adelantar las diligencias técnicas de inspección al cadáver y recopilar elementos que permitan esclarecer plenamente las circunstancias del deceso.
Ante este hecho, voceros institucionales reiteraron el llamado a la ciudadanía para prestar atención a los signos de alerta relacionados con la salud mental y buscar ayuda oportuna.
“Es fundamental fortalecer las redes de apoyo emocional, eliminar el estigma sobre la salud mental y promover el acceso a servicios profesionales como medida de prevención”, expresó un portavoz oficial.
Este episodio vuelve a poner en el centro del debate la necesidad urgente de generar espacios de diálogo, acompañamiento psicosocial y atención integral a los factores que inciden en el bienestar emocional de las personas, especialmente de los adultos mayores.
Las autoridades locales manifestaron su compromiso de continuar desarrollando estrategias comunitarias que favorezcan la salud mental y el cuidado emocional de todos los habitantes.

