La justicia colombiana profirió una condena de 21 años de prisión contra Katerine Andrea Martínez Martínez, señalada por la Fiscalía General de la Nación como una pieza fundamental en el engranaje criminal que terminó con la vida de Miguel Uribe Turbay.
El juez encargado del caso validó las pruebas presentadas por el ente acusador, las cuales demostraron que la mujer actuó como articuladora en la planificación del homicidio, facilitando la operatividad necesaria para que los autores materiales ejecutaran el ataque contra la víctima.
El fallo judicial subraya que Martínez Martínez participó activamente en la coordinación de las actividades ilícitas que rodearon el caso, lo que permitió a las autoridades calificar su conducta como determinante en el éxito del plan criminal.
Tras evaluar la gravedad de los hechos y el impacto social del asesinato, el juzgado determinó que la implicada debe purgar su pena en un establecimiento carcelario, negando cualquier tipo de beneficio procesal o medida no privativa de la libertad, dada la naturaleza del delito cometido.
La sentencia se convierte en uno de los avances más significativos dentro de este proceso judicial, que aún mantiene abiertas varias líneas de investigación para desarticular por completo la estructura responsable del atentado.
Con esta resolución, la justicia busca cerrar uno de los capítulos claves en la búsqueda de reparación para la familia de la víctima, mientras que el sistema penitenciario procederá con el traslado de la condenada para el inicio formal del cumplimiento de su sanción penal.

