En un hecho que pone en entredicho el respeto a las instituciones en el departamento de Casanare, la Procuraduría General de la Nación abrió una investigación disciplinaria al alcalde de Maní, Ferney Chaparro Perdomo.
El pliego de cargos emitido por el Ministerio Público señala que el mandatario habría utilizado su posición para impedir el ejercicio legal de la Personería Municipal dentro de su propio domicilio.
Los hechos investigados sugieren una maniobra de exclusión por parte del mandatario local. Durante una diligencia oficial destinada a verificar el estado de los derechos de su esposa —específicamente su integridad física y psicológica—, Chaparro Perdomo habría aplicado un filtro injustificado: permitió la entrada del personal de la comisaría de familia, pero bloqueó el ingreso de la personera municipal.
Para el ente disciplinario esta acción no fue un simple desacuerdo doméstico, sino una presunta violación a las órdenes de la Procuraduría Judicial II de Familia de Yopal, que había encomendado expresamente la verificación a la agencia del Ministerio Público local.
La Procuraduría Regional de Instrucción de Casanare ha sido enfática en la gravedad de este comportamiento. Al impedir que la personera cumpliera con su deber, el gobernante no solo obstruyó una diligencia de protección familiar, sino que vulneró los deberes legales que le asisten como servidor público de alto rango.
La falta ha sido tipificada provisionalmente como grave, cometida a título de culpa grave.

