Los cuerpos de los hermanos Juan Carlos Murcia y Pedro José Murcia fueron hallados con múltiples impactos de bala la noche del martes en la zona rural de Tame, específicamente en el sector del caserío Tamacay, sobre la vía que conduce al municipio de Fortul.
Las víctimas, reconocidas por su labor comunitaria en el centro poblado El Botalón, habían sido privadas de su libertad en marzo de 2025, hecho atribuido presuntamente al grupo armado ELN.
Los hermanos Murcia pertenecían a la comunidad afrodescendiente y desarrollaban actividades de liderazgo social en su jurisdicción antes de su desaparición y posterior asesinato.
Tras el hallazgo, la Gobernación de Arauca, por medio de su Oficina Asesora de Paz y Convivencia, emitió un pronunciamiento oficial rechazando el homicidio de los líderes sociales.
La administración departamental instó a los grupos armados a cesar las acciones contra la población civil y solicitó al Gobierno nacional la implementación de medidas efectivas para garantizar la seguridad en el territorio.
El comunicado enfatizó la necesidad de proteger la vida y respetar los esfuerzos de paz que se adelantan en la región.

