En un esfuerzo decidido por mantener a Colombia libre de la peste porcina africana (PPA), una enfermedad animal devastadora, el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) ha emitido un llamado urgente y ha reforzado las medidas sanitarias para viajeros procedentes de España e Italia, países donde se han registrado focos recientes.
La autoridad sanitaria nacional prohibió de manera inmediata el ingreso de cualquier producto porcino (como jamones, chorizos o embutidos) proveniente de esas naciones europeas.
Así mismo, el ICA exige la notificación sanitaria obligatoria a todos los viajeros que hayan visitado granjas o explotaciones porcinas durante su estancia en el exterior, independientemente del país de origen.
El llamado principal del Instituto es para que estos viajeros extreman las medidas de bioseguridad personal, lo que incluye la declaración veraz en los puestos de control, la desinfección de calzado y ropa, y abstenerse de visitar granjas porcinas colombianas por al menos 72 horas después de su ingreso al territorio nacional.
El papel central del ICA en esta contingencia es claro: actuar como el escudo sanitario de la producción pecuaria nacional. Su labor de vigilancia epidemiológica en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos es fundamental para interceptar cualquier riesgo.
La entidad no solo emite las regulaciones, sino que también controla su cumplimiento y lidera la inspección y decomiso de productos de riesgo.
El objetivo, subraya el ICA, es proteger el estatus sanitario de Colombia como país libre de PPA, un reconocimiento internacional crucial que abre mercados de exportación.
Salvaguardar esta condición significa, en la práctica, proteger más de 500,000 empleos directos e indirectos y sostener la economía de miles de pequeños y medianos productores rurales que dependen de esta actividad.
La peste porcina africana, aunque no representa un riesgo para la salud humana, es altamente contagiosa entre cerdos domésticos y salvajes, con una tasa de mortalidad extremadamente alta, por lo que un brote tendría consecuencias económicas y sociales severas para el país. La prevención, coordinada por el ICA, es la herramienta más efectiva.

