La Sala de Justicia y Paz del Tribunal Superior de Bogotá dictó una sentencia histórica contra cinco antiguos miembros del Bloque Oriental de las extintas Farc EP, responsables de una violenta ofensiva que azotó a diez departamentos colombianos entre 1995 y 2005.
La decisión judicial abarca el accionar de mandos altos y medios, así como de guerrilleros rasos, quienes operaron en zonas críticas como Arauca, Casanare, Meta y Cundinamarca, entre otras regiones.
Entre los condenados figuran el excabecilla Efraín Quiñones Barreiro; el articulador financiero César Díaz; el encargado de labores de inteligencia Ángel Alfaro Bonilla, y los exguerrilleros Daniel Zarate Velandia y Jhon Jairo Ramírez.
El fallo les atribuye la autoría de 44 hechos criminales que dejaron un saldo de 165 víctimas, víctimas que hoy ven un avance en su proceso de reparación por delitos que incluyen homicidios en persona protegida, desplazamientos forzados y tomas de rehenes.
La sentencia reconstruye episodios que marcaron la historia política regional, como el secuestro del entonces alcalde de Chiscas (Boyacá) en 2002, retenido por el grupo ilegal tras desatender la orden de suspender las elecciones municipales.
También se destaca el caso de un agente de la Policía Nacional capturado en 1999 durante un ataque al casco urbano de El Espino, quien fue utilizado como moneda de cambio en el intercambio de rehenes con el Gobierno Nacional concretado en 2001.
Aunque la condena ordinaria estipula 480 meses de prisión y multas millonarias, los sentenciados podrán acceder a las penas alternativas que contempla la Ley de Justicia y Paz. Para ello, deberán mantener su compromiso de verdad y reparación con las víctimas de los territorios afectados.

