La Diócesis de Arauca, encabezada por el obispo Jaime Cristóbal Abril González, emitió un comunicado oficial este 11 de enero en respuesta a las recientes declaraciones del precandidato presidencial Juan Carlos Pinzón. El pronunciamiento surge luego de que Pinzón afirmara que los habitantes del departamento, incluyendo a sacerdotes y otros sectores civiles, guardan vínculos con el grupo armado ELN.
Rechazo a la estigmatización
Aunque el documento eclesiástico no menciona directamente el nombre del político, se refiere a las afirmaciones difundidas en redes sociales como «injustas, irrespetuosas y alejadas de la verdad». La Iglesia enfatizó que este tipo de declaraciones generalizadas generan estigmatización y aumentan los factores de riesgo para la seguridad e integridad de la comunidad araucana.
El obispo Abril González subrayó que la población de este departamento es «sujeto de solidaridad y cercanía» en su condición de víctima, rechazando cualquier señalamiento que los ubique como victimarios o colaboradores de grupos al margen de la ley.
Reconocimiento como víctimas
En defensa de su labor y de la población civil, la Diócesis recordó que el Estado colombiano ha reconocido formalmente al clero de Arauca como víctima del conflicto armado. Como sustento de esta posición, el comunicado citó hechos históricos de violencia contra la institución, tales como:
El martirio del beato Jesús Emilio Jaramillo Monsalve.
El asesinato de sacerdotes y laicos comprometidos.
Casos de desplazamiento forzado y amenazas contra religiosos y agentes de pastoral.
Exhorto al debate político responsable
El pronunciamiento concluye con un llamado a los actores que participan en el actual escenario político para que utilicen el lenguaje con «responsabilidad, respeto y sentido ético». La Iglesia instó a los líderes de opinión a evitar discursos que fomenten la polarización o la violencia, reafirmando su compromiso con la neutralidad y la búsqueda de la paz en el territorio.



