El sabor amargo de la injusticia se hizo presente en la ciudad de Yopal, por cuenta de la interpretación jurídica de la Fiscalía luego de un violento asalto en la ciudad de Yopal. El caso, que dejó a una ciudadana herida, ha reavivado la indignación ciudadana.
Los hechos se registraron en la carrera 26 con calle 13, donde una mujer fue abordada por dos sujetos en motocicleta. Lo que pudo ser un robo de pertenencias escaló a una agresión brutal: la víctima recibió un golpe contundente en la cabeza con la cacha del arma con la cual la asaltaron.
La tecnología fue la pieza clave para la Policía. Mediante el sistema de cámaras de seguridad y un despliegue motorizado, los uniformados interceptaron a uno de los sospechosos.
Cuando la víctima esperaba que el material audiovisual fuese una prueba irrefutable de la participación del capturado en el ataque, la URI de la Fiscalía decidió no legalizar la captura. El argumento: las pruebas recolectadas no fueron consideradas «suficientemente contundentes» para privar al sujeto de su libertad de manera inmediata.
Este hecho generó indignación tanto en la víctima como en sus familiares, quienes no se explican el procedimiento de la autoridad y dejó en libertad al señalado, presunto, responsable del hurto.



