Entre recuerdos y enseñanzas, hoy despedimos a Pablo Hernando Rodríguez. En la madrugada silenciosa del 26 de septiembre de 2025, partió Pablo Hernando Rodríguez Páez, dejando tras de sí una estela de recuerdos, luchas, afectos y aprendizajes que marcaron a Yopal y a Casanare.
Nacido el 10 de marzo de 1961, Pablo Hernando fue un hombre de convicciones firmes y vocación pública. Químico farmacéutico de la Universidad Nacional, dedicó buena parte de su vida al servicio de su tierra: fue concejal de Yopal, diputado de Casanare, secretario de Salud y de Gobierno, gerente del desaparecido Corpes de la Orinoquía, y candidato a la Alcaldía de Yopal.
Su voz resonó en debates, su presencia se sintió en campañas, y su compromiso se reflejó en cada paso que dio por el bienestar colectivo.
Pero más allá de los cargos, fue un hombre que dejó huella en quienes lo conocieron. Braulista de corazón, salsero entusiasta, amigo leal, padre amoroso, y trabajador incansable en la Droguería Yopal. Su carácter fuerte convivía con una ternura que, aunque a veces distante, nunca dejó de latir.
Su hija Adriana Sofía compartió palabras que revelan la complejidad de los vínculos, la fuerza del perdón y la belleza de las segundas oportunidades. En ellas se dibuja un padre que enseñó con el ejemplo, que amó profundamente, que se equivocó y que, al final, encontró paz en la reconciliación.
“Pablo Hernando Rodríguez Páez.
Nación el 10 de marzo de 1961.
Braulista.
Químico Farmaceutico de la Universidad Nacional.
Concejal de Yopal.
Diputado de Casanare.
Secretario de Salud de Casanare.
Secretario de Gobierno de Casanare.
Gerente del extinto CORPES de la Orinoquía.
Campañero.
Buen amigo.
Buen hijo.
Buen padre
Salsero.
Entregado a la Droguería Yopal.
Marcó corazones, amado por muchos.
También con sus discusiones políticas.
Mi papá me amó y me trató como una princesa en los primeros años de vida.
Me enseñó la honestidad y la importancia del bienestar general. Me enseñó a ser real y a no aparentar.
Me enseñó de solidaridad.
Mi papá me regaló una familia que, llena de defectos como todos, es mi familia Rodríguez y tambiéne ha dado mucho amor.
Me regaló a mis abuelos.
Me regaló a mis hermanas.
Eligió a mi mamá.
Un día se enamoró de alguien y decidió que no eramos parte de su vida ni de sus prioridades. Se alejó de todo lo que amó: su familia, sus amigos y sus sueños.
No es facil de repente sentir que tu primer amor te suelta pero de eso también aprendí:
Aprendí a perder en tranquilidad; aprendí a manejar la frustración.
También aprendí a soltar y a marcar distancia.
Le debo a él mi fortaleza. Le debo a él la serenidad que tuve que forjar: O vivo en paz o muero en rabia.
Le debo a él que me siento capaz de todo porque confrontar el dolor de verlo de lejos es de los más fuertes que he vivido y aquí estoy.
La distancia hizo lo suyo.
Abrió una brecha.
Ya no nos conocíamos lo suficiente.
Hasta que a partir de enero de 2023, duramos 2 años y medio sin hablar. Después de una discusión donde me alteré por primera vez.
Después de años de paciencia.
Reproché muchas cosas. Hay varias que hoy no entiendo.
Eso lo hablamos, él se disculpó. Nuestros corazoncitos están libres de rencor.
Dios me regaló la oportunidad de hablar con él.
Él supo que nunca me perdió.
Él supo que siempre estuvo en mis oraciones.
Él supo que, de alguna manera, nuestra conexión trascendió.
Él también me lo dijo, oraba por mí y mis hermanas.
Fue tan noble que decidió irse antes que poner a los demás a cuidarlo.
Hoy descansa.
Pido sus oraciones por su alma.
Por favor recuerden siempre a ese hombre que reía mucho, hablaba duro, anotaba todo, tenía buena oratoria, amaba a su Yopal.
Descansa en paz papito.”
Pablo Hernando eligió partir con dignidad, dejando a sus seres queridos con el regalo de una última conversación, libre de rencores y llena de verdad. Su legado no se mide solo en obras públicas, sino en los corazones que tocó, en las memorias que deja, y en el amor que, a pesar de todo, nunca se extinguió.
Desde Canal Dos extendemos nuestras más sinceras condolencias a sus hijas Adriana Sofía y María Paula Rodríguez Múnera, y a todos quienes hoy lo recuerdan con gratitud y respeto.
Que su alma encuentre descanso, y que su recuerdo permanezca como parte viva de la historia de esta tierra que tanto amó.
🕊️ Paz en su tumba.

